Un estudio reciente ha demostrado que los jóvenes afroamericanos gais, bisexuales y otros hombres que practican sexo con hombres (GBHSH) presentan una mayor probabilidad de diagnóstico de sífilis si son mayores de edad, tienen el VIH o consumen metanfetamina. Esta población, considerada clave en las políticas de prevención del VIH, ha despertado un creciente interés también en la prevención biomédica de infecciones de transmisión sexual (ITS) como, por ejemplo, en la profilaxis postexposición con doxiciclina (DoxyPEP), un enfoque que podría resultar clave para reducir la incidencia de sífilis activa. El estudio se ha presentado en la 32 Conferencia sobre Retrovirus y Enfermedades Oportunistas (CROI), que se celebra en San Francisco (EE UU) entre el 9 y el 12 de marzo.
El estudio llevado a cabo entre 468 hombres jóvenes afroamericanos GBHSH destaca importantes vínculos entre las características demográficas, el consumo de sustancias y la prevalencia de sífilis activa. La investigación, que incluyó a participantes con una mediana de 27,9 años, subraya hallazgos relevantes que deben ser considerados en la lucha frente a las ITS dentro de esta población vulnerable.
Interés en el uso de DoxyPEP
Los resultados revelaron que los hombres con un diagnóstico de sífilis mostraron un interés significativamente mayor en el uso de DoxyPEP que los que no tenían esta ITS. Esto subraya la utilidad de promover esta herramienta preventiva en poblaciones altamente expuestas a ITS. Además, el estudio destaca que, dada la relación coste-beneficio, sería prudente que los departamentos de salud pública de Estados Unidos prioricen la prevención de la sífilis, especialmente entre los jóvenes afroamericanos GBHSH, destinando recursos a la implementación de estrategias como DoxyPEP para combatir tanto la sífilis como otras ITS.
Del total de la cohorte, el 25,6% (120 personas) presentaron sífilis activa. Según los datos, la edad fue ligeramente mayor entre quienes tenían sífilis activa (28,7 años) en comparación con aquellos sin esta condición (27,6 años). La orientación sexual no reveló diferencias significativas, con la mayoría de los participantes identificándose como homosexuales, aunque los resultados resaltan algunas tendencias preocupantes relacionadas con componentes socioeconómicos y de salud. Por ejemplo, más del 92% de participantes cursaron estudios superiores, pero el 53,5% reportó ingresos anuales inferiores a 25.000 dólares, un factor que se asocia negativamente con el acceso a servicios sanitarios.
Relación entre el estado del VIH y la sífilis
Un dato alarmante es la relación bien conocida entre el estado serológico al VIH y la sífilis. Entre los participantes con el VIH, el 81,7% tenía sífilis activa, una proporción significativamente mayor que entre los participantes sin el VIH. Este dato resalta la vulnerabilidad de dicha subpoblación. Además, el estudio mostró que el interés por el uso de la profilaxis postexposición con doxiciclina (DoxyPEP) era más elevado entre aquellos con sífilis activa (75,5%) que entre aquellos que no la tenían (54,7%) lo que indica una posible oportunidad para intervenir con esta estrategia preventiva.
Respecto al consumo de sustancias, los datos recalcan un vínculo claro entre el uso de metanfetamin y la sífilis activa. El 26,7% de los participantes con sífilis activa reportaron consumo de metanfetaminas, frente al 8,9% de quienes no la tenían. Esto contrasta con otros patrones de consumo, como el uso de alcohol y cannabis, que no mostraron asociaciones significativas.
Reducir disparidades en salud sexual
Los hallazgos de esta investigación ponen de manifiesto la necesidad de enfoques integrales en la atención a los jóvenes negros GBHSH, priorizando tanto la prevención de la sífilis como la educación sobre la DoxyPEP. Además, es fundamental abordar factores estructurales, como el acceso a servicios médicos y programas de reducción de daños, para disminuir la incidencia de ITS dentro de este grupo poblacional. Esta información debe ser considerada de alta prioridad para el diseño de políticas públicas enfocados en reducir disparidades en salud sexual y mejorar la calidad de vida de estas comunidades.
En definitiva, la investigación pone de manifiesto la importancia de centrar los esfuerzos en segmentos clave de la población GBHSH, cuya disposición hacia la DoxyPEP refuerza su potencial efectividad como medida preventiva. Priorizar su acceso no solo beneficiará a estos jóvenes, sino que también tendrá un impacto significativo en los sistemas de salud al reducir los costes asociados al tratamiento de la sífilis y otras ITS.
Fuente: NATAP/Elaboración propia (gTt-VIH).
Referencia: Pagkas-Bather J, Wiger E, Almirol E, et al. Young Black Sexually Minoritized Men Living with HIV, Substance Use, and Syphilis Want Doxy-PEP. 2025 Conference on Retroviruses and Opportunistic Infections (CROI), San Francisco, California, USA.
La entrada CROI 2025: Los pacientes en una situación de mayor exposición a ITS muestran un elevado interés por el uso de DoxyPEP se publicó primero en gTt-VIH.